Piezas únicas de seda teñidas a mano con plantas y flores. Cada color es el resultado de un proceso vivo: la planta, la fibra y el tiempo. Cada flor que ves es una flor real, estampada directamente sobre la seda, como en un herbario antiguo. Ninguna pieza puede repetirse, y ninguna presenta las mismas variaciones, porque así es el teñido artesanal.
Atardecer Botánico
Seda teñida con cosmos, coreopsis, caléndula y malva 55x55 cm 80€
Cada pieza nace en el taller con un ritual lento: las flores se recolectan y se disponen una a una sobre la seda; la tela se enrolla, se ata y se somete al vapor, y ahí ocurre la magia — cada flor libera su pigmento y deja su huella exacta en la fibra. Al desenrollar el paquete, el resultado siempre es una sorpresa: la planta decide tanto como la mano que lo hace.